viernes, 9 de marzo de 2007

(2) Dep. Fut. Int: El juguete se rompe: El pelotazo de Mou (la suerte de encontrarse con los mejores y “engañarnos a todos”…. Incluido Abramovich):

El hombre elegido por Abramovich iba a ser un tipo con unas ideas de fútbol muy conservadoras y con una imagen engrandecida por su paso por el Oporto, que había aprovechado la falta de hegemonía europea para ganar en casa dos ligas consecutivas, con sus copa de UEFA y Champions en los respectivos años. Pero quién es Mourinho?

Mourinho empezó en esto del fútbol profesional de ayudante-traductor de Bobby Robson en el Sporting de Lisboa. Es el único entrenador del mundo y de la historia que tiene dos apartados en su C.V: uno como ayudante traductor y otro como entrenador, raro no?
Me imagino a Mourinho en su etapa del Barça traduciendo a Robson sus instrucciones en Compostela: “Mira Ronaldo, te vas de 7 gallegos y metes el gol de tú vida!”, la verdad es que es para reirse.
Después de idas y venidas (prosiguió su laboriosa labor de traductor y portador de toallas en la época Van Gaal) el Benfica decidió apostar por él como “Head Coach” en la temporada 2001/2002. Consiguió un gran cuarto puesto en la todopoderosa liga portuguesa detrás del Oporto, Boavista y Sporting de Lisboa, una pena. Pero si fue meritorio el cuarto puesto si tenemos en cuenta que la Liga lusa es fuerte y muy cargada en fechas (tiene 16 equipos). Además se logró sobreponer a equipos como Santa Clara, Farense, Varzin, Setúbal, Alberca… y un sinfín de referencias del fútbol europeo. Grande la temporada del “debut” de este pseudo-entrenador.
Lo malo sería la huella que dejó a los aficionados del Benfica que lamentarían su marcha con dos subcampeonatos siguientes de la mano de Camacho (ya sí, por lo menos encima de Boavista y Sporting de Lisboa, aprobado alto a Camacho), también para reirse.

Luego fue llamado por el Oporto en donde se aprovecharía del ya instaurado descrédito de la copa de la UEFA (desde que la Liga de Campeones no es sólo de campeones, la UEFA pierde interés) para imponerse al Celtic de Glasgow que se había adelantado con dos goles del SEÑOR Larsson (señor con mayúsculas) y donde un tal Dehei marcó dos goles para darle una flor a “Mou” que éste se pondría en el “culo”. Por cierto dónde está Dehei? Por qué no se acuerda de él Mourinho para su geriátrico de Londres, desagradecido él.
Durante estos dos años sólo el Benfica de Camacho le pudo hacer sombra a la mejor generación de futbolistas de la historia de Portugal (que más tarde explicaré) y se llevaría la liga del 2002/2003 y 2003/2004, cierto mérito. Con esto quiero decir que “Mou” se encontró con lo mejor a nivel futbolístico y que él no es el mejor. Finalmente llegó la Champions.

Ese título que no siempre ganan los mejores, pero que dan galones y gasolina para los clubes con grandes tradiciones históricas futbolísticas y también con necesidades históricas. Caso del Madrid y Liverpool recientemente son buenos ejemplos, igual no lo merecen pero engordan su ego institucional y justifican su grandeza, el Oporto no iba a ser menos.

El caso es que el grupo era dual, Madrid y Oporto partían por delante del Partizan de Belgrado y O. Marsella (que desde que Tapie en los noventa comprase los partidos no es lo mismo). El Oporto ganó en Francia y se paseó en casa al ganar de nuevo a franceses y serbios. Eso si el mensaje conservador quedaba escrito cuando un Madrid ramplón le metió un 1-3 en Da Santas con un Solari pletórico y un Madrid repleto de bajas.
En octavos se conquistó la Champions implícitamente, se doblegó al Manchester con un planteamiento sorprendentemente ofensivo, 2-1 en casa y un meritorio 1-1 en Old Trafford, en esta eliminatoria se conquistó media Champions. Luego llegó el paseo ante el O. Lyon (2-0 en casa y 2-2), donde en Portugal se decidió todo (el O. Lyon sería campeón si la final fuese en Diciembre, pero ese es otro tema). Luego llegó el robo al Depor. Un ultra conservador Oporto, y sobre todo agresivo batió a un Super Depor que venía de meterle cuatro al Milan y con un penalty injusto que le apeó de la final. Si Mourinho hubiese soñado algo, hubiese sido aquello, “a la final de penalty injusto y siendo inferiores”. Así de triste es este personaje.
En la final los de Deschamps no pudieron o no supieron. O a lo mejor el Oporto fue mejor que el Mónaco, pero no era el mejor equipo.

Y así sin comerlo ni beberlo este personaje de Mourinho se había convertido en un “entrenador” eficiente y efectivo, algo que buscan todos los directivos de un equipo de fútbol si el juego no es bueno! (el mal juego se justifica con títulos, si no es la horca) Era “la famosa mano derecha anhelada por Abramovich”.

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