miércoles, 30 de mayo de 2007

(12) Dep. Fut. Nac: Fernando Torres… un Atlético interminable!

Todos los Atléticos nos reconocemos diferentes, y cuánto más forófos, más diferentes. Es una relación directa que es cierta, de verdad. Y según pasa el tiempo, se confirma. Para los que ya tenemos unos años pero no tantos, podemos también decir que somos sufridores por gusto ya que el Atleti lleva veinte años estando en la sombra de muchas cosas, de Jesús Gil, de intervenciones judiciales, de ostracismos en segunda…. Y mucha, mucha mierda que nos hemos comido los Atléticos a pesar de pequeños paréntesis como las copas del Rey o liga ganadas en los 90.

Pero si hay un Atlético delante de todos ese es Fernando Torres. Este chico tiene encima suyo un estigma muy por encima de los 50 mil que van al Calderón cada dos semanas. Por qué? Por es igual o más Atlético que los 50 mil que van a cantar sus goles, porque sus dirigentes y el Atlético como sociedad anónima tienen sentido gracias a él. Él separa la empresa de lo que es realmente el Atlético, un equipo de fútbol. Él aguanta toda esa presión y todo ese peso. Siempre ha dicho que es Atlético, Atlético y además Atlético. Su compromiso es absoluto…. Pero no de “piquito”. Ha demostrado que en el campo, donde se demuestran las cosas, quiere al Atleti en Europa, sea como sea.

La verdad, Fernando Torres está solo. Solo porque parece que los directivos sólo parecen querer lucrarse con la venta del Calderón y otros muchos “trapicheos”, el tiempo nos da la razón. Solo porque después de lo visto ante el Barcelona (0-6 histórico) parece que sólo a él le dolió esa derrota (a mi me dolió mucho… y seguro que en el cielo o allá dónde esté a Vicente Calderón también), un poquito a Antonio López también.
También está solo porque los que van al Calderón no pueden “meterla” como él lo hace, sólo pueden aplaudir su compromiso e identificación con la idiosincrasia de este club al que hace honor cada domingo.

Ayer martes 29 de mayo de 2007, ocurrió algo muy grave. En el entrenamiento de la selección Sergio Ramos hizo una entrada muy fuerte y fea, fuera de tiempo como se puede ver en la foto. Torres no estará el sábado ante Letonia y el miércoles ante Liechtenstein. La entrada de Ramos son de las que hacen odiar más aún al Real Madrid. La verdad, el “guarillo de Valdebevas” me hace desear que el “Trampas” se muera… que gane la liga quien sea menos ellos. No sé si fue intencionado o no, me da igual. Pero el caso es que Fernando no podrá defender a España en estos dos partidos trascendentes pero egoístamente, me preocupa que sea duda para el partido ante el Celta el próximo sábado 9 de Junio.

Pero yo soy de la opinión que Torres es de goma. Recuerdo como se recuperaba de una rotura de fibras hace tres temporadas y era suplente ante un “Euro-Villarreal”, el Atlético no daba una (como siempre últimamente) y sólo podía marcar gracias a una “cantada” impresionante de Reina, pero tras el empate a un gol al descanso, el Villarreal hacía la segundo gol. Allí estaba yo en el Calderón para ver aquello, para ver que Torres supuestamente una lesión de 6 semanas la dejaba en una lesión de 3 semanas. Renqueante y ante su condición de “megaplástico” salió al campo para remontar él solito aquel partido, vaya par de golazos le metió a Reina. Uno al primer palo tocando el larguero y con la zurda impresionante y sin ángulo en el gol norte (donde suele atacar el Atleti en las segundas partes del Calderón), otro con la derecha con un tiro desde fuera del área que se clavó por la escuadra derecha de Reina. Y este no hizo la estatua, se tiró cual gato, pero aquel tiro era imposible de alcanzar. Un Torres “tocado” había remontado el partido él solito, y por supuesto el Calderón “botó” al ritmo del fuenlabreño.

Dentro de diez días el Atleti se juega la vida ante el Celta y, tanto Genaro Borrás como Villalón tienen dudas a la hora de decir que Torres estará allí.
Desde este blog, puedo casi confirmar que estará porque el Atleti sin él no es Atleti, porque es de goma y hay que aprovechar su aún condición de Niño que se recupera de forma espectacularmente rápido de lesiones aparentemente más dolorosas (verdad Raúl? Ah! Que tú ya no eres joven y necesitas Taca-taca, así Milito te haga lo que le hizo ayer el CERDO de Ramos a Torres...Además Torres seguro que estará ante el Celta para poder decir, bueno eso lo diremos los aficionados, que el Atleti está en Europa casi sólo gracias a él ante la falta de compromiso sorprendente de muchos jugadores. Ni Ramos, ni el “trampas” ni nadie impedirá su participación en ese partido. Y lo que es de mayor orgullo, Torres podrá escribir su primera “mini-gloriosa” página al mando del buque Atlético.

Torres eres grande, te queremos sea como sea y muchos de nosotros aún creemos en este club sólo por ti.

(Nota: blog dedicado a Tánger)

martes, 29 de mayo de 2007

(11) Dep. Bal. Int. NBA: De Jordan a Lebron, pasando por Kobe (y Parte III: "King James")

El tercero es Lebron James, último fenómeno mediático de la NBA que poco a poco se está convirtiendo en un fenómeno baloncestístico, y esto, creo que es una buena noticia y síntoma para Lebron. Este aterrizó en la NBA hace tres temporadas con unos galones mediáticos que está empezando a confirmar a base de esfuerzo, trabajo y buenos partidos. Pero sobre todo por trabajo.


Lejos de dejarse llevar por los medios, Lebron ha trabajado duro para tener un físico atlético envidiable, demasiado diría yo. Esos brazos son propios de un atleta y no de un baloncestista, esta es una opinión, reconozco, muy subjetiva y propia. Lebron mide sólo cinco centímetros más que Kobe y seis más que Jordan pero pesa nueve kilos más que Kobe (de 109 a 100) y once más que Jordan (de 109 a 98), demasiada diferencia de peso diría yo. Resalto esto porque para mí esto es un condicionante que yo considero algo limitador en su juego.


Siendo un portento físico, en el “face to face” probablemente sea el mejor del mundo, y por qué no decirlo, de todos los tiempos. Sus uno para uno frente a la canasta son espectaculares porque lo hace a unas velocidades que ninguno ha llegado a hacer.


Por otro lado y pesar de su físico tampoco es un gran defensor como si lo eran o son, Kobe y “Air”. De los tres si podemos decir que es el mejor “cartero”, sus números en asistencias son inmejorables… Esto o hace entender como los “triples-dobles” van cayendo en sus números, además de certificar que su referencia deportiva fue siempre “Magic Johnson” y no Michael Jordan.
Dentro de ese portento físico “limitador”, su tiro se ve limitado por esos músculos que le impiden tener un gesto natural, fino y académico. En efecto, Lebron hace números y números pero no tiene un gran tiro, por gesto, por porcentajes de tiro más allá de la pintura y por limitaciones físicas. En parte, su engorde de estadísticas viene un poco dado por el “método Jordan”, es decir penetración a canasta y… canasta… o asistencia….o falta y a la línea de tiros libres y a engordar estadísticas.


Pero dentro de esos “peros”, hay que decir que Lebron tiene tan solo 22 años. Que tiene ya unos número y “records” muy respetables, que tiene ese talento que tiene que pulir. Ojo! No hablo de diamante en bruto, este de bruto tiene bien poquito, pero si es cierto que en mi opinión tiene que mejorar su tiro y sobre todo mejorar su juego al poste que es insultantemente nulo para el poderío físico que posee (109 kilos de músculo con 203 centímetros de altura). Perfilando eso en ataque, aplicándose más en defensa y perfilando un poquito su tiro, se puede convertir en un futuro poseedor de unos cuantos anillos. Para mí Lebron no es… pero puede ser EL MEJOR ATLETA BALONCESTISTA LA HISTORIA (en el mejor y más admirados de los sentidos).

Como seguidor de baloncesto, sólo me queda pedir que los Lakers se rearmen un poquito este verano. Que los Cavs fichen a un base y un cinco (es lamentable ver a Lebron James subiendo la bola en Cavs, por supuesto él no es el culpable de eso). Pero es que gente tan “grandota” haga de base es un sacrilegio, excepto en el caso de “Magic” Johnson en su época. Con todo esto me gustaría ver y disfrutar varios duelos en las Finales de Play Off que marquen época entre Kobe y Lebron, como desde los años 80 no se ven en la NBA.

(10) Dep. Bal. Int. NBA: De Jordan a Lebron, pasando por Kobe (Parte II: "Black Mamba" )

Por otro lado, Kobe entró en la NBA en el verano del 96 con la sombra y críticas de pasarse la universidad por el arco de triunfo. Yo soy de la teoría que la estabilidad familiar y la educación europea recibida en Italia (además de los consejos de su padre, antiguo jugador de la NBA) le permitieron (y le permiten aún hoy en día) no caer en la abulia y desidia en la cual han caído otros talentosos jugadores de baloncesto como Shawn Kemp, Roy Tarpley y otros tantos.

Llegó a ganar un anillo con tan sólo 22 años ante unos Indiana Pacers en plena madurez, con R. Miller a la cabeza. Luego los amarillos harían lo propio ante los 76ers de Iverson y los Nets de Kid para así lograr tres títulos en tres años memorables. Eso si Kobe estaba bien protegido por el “artículo 34 de Shaquille O´Neal" (ya saben, “hago lo que quiero, cuando quiero y porque me da la gana”) y por el Budista-meditador Phil Jackson, desde luego un buen “melting-pot” para recuperar a los Lakers gloriosos de dónde Magic los dejó una década antes.

Con la marcha de O´Neal tras la hecatombe de las finales de 2004 ante Pistons, empezaríamos a ver a un Kobe legionario y sin caparazón protector. Y digo legionario porque lleva tres temporadas en las que ha tenido que estar en primera línea de batalla haciendo tracción de un equipo muy joven, incluso metiéndoles él solito en Play off. Ahora Kobe se muestra tal como es como baloncestista. Buen pasador (aunque esta es la menos buenas de sus facetas), gran tirador, gran anotador, gran defensor, gran jugador, el mejor vamos. Midiendo lo mismo, Kobe pesa 3 kilos más que Jordan, lo que aunque parezca una pequeña diferencia, esto le permite postear hasta con los “cuatros” de cualquier equipo con grandes resultados. Kobe es muy rápido lo que también le permite contragolpear emulándo a los míticos Lakers de “Magic” si su intendencia le acompaña.

No hay “peros” para este jugador. No tiene techo, incluso llegó a anotar 81 puntos a los Toronto Raptors el 22 de Enero de 2006 con nuestro compatriota Calderón de espectador de lujo. También llegó a meter 50 ó más puntos en 5 partidos seguidos, algo que sólo había conseguido Wilt Chamberlain. Ha llegado a meter en play- off a equipos mediocres como los que ha tenido a su lado los últimos tres años, incluso casi eliminar a Phoenix la temporada pasada en primera ronda.

Sus dedos ya lucen tres anillos, sólo la mitad del total que tiene Jordan. Eso si, este tiene 28 años y ya tiene tres. Jordan ganó su primer título en su apogeo físico con 29 años.

Veremos qué pasa, pero Kobe, en mí opinión, no ha empezado su reinado aún… Pero ya tiene tres anillos, casi nada. Le falta ese anillo en el que él sea el único protagonista… es sólo cuestión de tiempo. Este tiempo determinará si es el sucesor de Jordan o no? Para mí ya lo es…. incluso como para dejar en las tertulias al icono de Nike en un segundo plano.

Su elegancia, estilo, fundamentos, cualidades y su ya ahora madurez, le hacen ser en mí opinión EL MEJOR BALONCESTISTA DE LA HISTORIA

(Nota: espero que los detractores de esta opinión sepan leer y matizar entre Jugador como he definido a Jordan, y Baloncestista como he definido a Kobe).

(9) Dep. Bal. Int. NBA: De Jordan a Lebron, pasando por Kobe (Parte I: “Air Jordan”)

Lo bueno del baloncesto es que suele ganar siempre el mejor. Sí, a diferencia de otros deportes un equipo que hace los deberes bien a lo largo de un partido casi siempre (99,9 % de las veces) suele ser el vencedor al final del partido. Eso son números.

Pero hablando de jugadores, no hay parámetros que “Silogismicen” quien es el mejor. Todos hablan de Jordan como el mejor, pero y Chamberlain, Bird, Magic, Isiah Thomas, Kareem Abdul-Jabbar, Nate Archibald, Bob Cousy, Julius Erving, Pete Maravich, Shaquille O'Neal, Bill Russell, Bill Walton, Jerry West, Hakeem Olajuwon … y tantos otros que levantaron un estadio entero al ganar algún anillo o que, muchos años más tarde, fueron tan buenos que hicieron que sigamos hablando de ellos como los mejores. Así que, por qué no? Son también los mejores.

De ahí que hablar de Jordan como el mejor es subjetivo, cada cual piensa lo que quiere y eso da que hablar en tertulias con los amigos. Yo por ejemplo pienso que a lo mejor ha sido el más determinante, pero no el mejor baloncestista como tal. Hay hasta números que avalarían esta teoría. Pero como ya he dicho antes son sólo eso, números.

Hoy en día ya no disfrutamos del “Dios disfrazado de baloncesto”, como dijo Larry Bird al recibir 63 puntos del toro número 23 en el Boston Garden (Play Off 1986). Hoy en día tenemos a dos jugadores que son portentos de la naturaleza física y con un talento baloncestístico innato a los que tanto la prensa como su baloncesto nos recuerdan al bueno de Jordan. Se trata de Lebron James y Kobe Bryant. Hablemos de estos tres fenómenos a los que quieren comparar, pero que para mí son diferentes.

Jordan, como ya he dicho antes demostró ser un portento, pero sobre todo determinante. “Air” mide 1,98 centímetros y pesa (o pesaba en su época en activo) 97 kilos. Y digo esto porque su ligereza le permitía ser esquivo con los rivales, meterse por dónde nadie podía y tener una agilidad increíble. También disfrutaba de una velocidad que le permitía ser el más rápido que con un gran salto, le daba unas grandes alternativas mientras se suspendía en el aire (si si, este saltaba y se echaba unas “siestecillas” cuando estaba en el aire, sus 97 kilos se lo permitían). Esta ligereza también podía suponer un “problema” a la hora de postear al contrario, esta falta de kilos veía su juego limitado a una suspensión alejándose de la canasta y contrario, él la metía casi siempre pero no dejaba de ser un “handicap” en su juego. Lo bueno de Jordan para los Bulls es que en esos uno para uno solía ser ganador a pesar de lo previsible de su juego.
Por otro lado, Jordan no era un grandísimo tirador, sus porcentajes de tiro eran discretos, tanto en temporada regular como en play-off. Eso limitaba bastante su juego a penetraciones imposibles que le llevaban a realizar canastas imposibles o la línea de tiros libres donde, además de ser imparable, engordaba sus estadísticas.


Lo que tenía este jugador que desde luego aún no han demostrado los “otros dos” es que cuando tenía que estar estaba como lo demuestran sus 6 MVP en las finales ganadas por Chicago del 91 al 93 y del 96 al 98 (ante Lakers, Portland, Phoenix, Seattle y Utah por dos veces). En esos momentos podía ser el mejor defensor, el mejor tirador, en definitiva podía ser el mejor. Pero para mí no era el mejor, pero si el JUGADOR MÁS DETERMINANTE DE LA HISTORIA hasta el momento, que no es poco.

viernes, 25 de mayo de 2007

(8) Dep. Fut. Int: El CAPITÁN...EL "3"




Mirarán su palmarés, impresionante (Palmarés y Ficha técnica). O su longevidad y fidelidad a un club, casi únicas en el fútbol del siglo XXI. Elaborarán la lista de todos los compañeros ilustres, o de rivales históricos. Lógicamente no faltará ninguno de los grandes de las últimas dos décadas.
Mirarán su vida fuera de los terrenos, tranquila, ordenada, serena, llena de proyectos interesantes, como el de ser embajador de UNICEF. Casi "demasiado" tranquila.

Algunos, menos, se quejarán, "en nombre del fútbol", de que un jugador de fútbol de tal envergadura no haya nunca recibido galardones individuales de renombre. Y con razón, a mi entender. Y lo compararán con !Cary Grant!, otro grande sin premios.

Así que cuando uno se plantea "homenajear" (otra vez más) al gran señor de este deporte que es Paolo MALDINI no sabe muy bien qué aportar a todo esto.
Se me ocurre mirar mi camiseta del Milan, con el tres a la espalda, un tres dorado, con la que juego a veces a fútbol sala, en una especie de ceremonia de sacrilegio de una prenda tan preciada.
Se me ocurre recordar que en mis veinte años de cultura radiofónica, deportiva, política y social, en los que he escuchado miles y miles de horas de radio, sólo una vez descolgué el teléfono, una sola. Y fue para reclamar en la antena de un programa escuchado por millón y medio de personas, de forma extremadamente poco hábil ("por insistencia", que fea expresión, que los nervios pusieron en mis labios casi sin querer) el famoso Balón de Oro que nunca ha logrado.
Se me ocurre, con cierta vergüenza, reconocer que hasta hace no tanto tiempo, apenas algunos años, no supe que, en realidad, Maldini es diestro. Y luego me pregunto en qué esto último puede ser un homenaje. Lo es.

Paolo Maldini debutó con su equipo en enero de 1985 contra el Udinese. Suplente a sus 16 años, sustituyenó a Sergio Battistini (cuya relevancia histórica quedará reducida a este momento) en el lateral izquierdo de la defensa milanista. Sólo jugó ese partido en dicha temporada, el de su debut rossonero.
Ya la siguiente temporada jugaría 27 partidos, demostrando una madurez mental impropia de su edad. Lo que sigue es una carrera plena de coherencia, calidad futbolística, elegancia, constancia y decenas de triunfos en todas las competiciones, a excepción de la Copa del Mundo y la Eurocopa con su selección. Por supuesto una carrera apoyada en unas cualidades físicas innatas portentosas, fuera de lo común, que le han permitido llevarla hasta los límites de la cuarentena manteniendo un nivel de rendimiento alto incluso hacia el final.

Quizá el éxito profesional y personal de Paolo haya que buscarlo en su entorno familiar. Quizá no, seguro. Hijo de un ex-jugador mítico de la Italia de los años 60, Cesare, nunca aprovechó este hecho apra progresar más rápido de lo que a su talento correspondía. Quemó etapas de forma rápida pero coherente, prematura quizá, pero siempre con el respeto, la seriedad y el sacrificio diario en los entrenamientos como norma. Contaba Paulo Futre, ex-jugador atlético que pasó fugazmente por el club milanista, que lo que más le había impresionado de esta corta experiencia había sido la entrega diaria de Maldini y Baresi en los entrenamientos. "Lo habían ganado todo", decía, "pero parecían dos juveniles ganándose el puesto en cada entrenamiento".
Cesare Maldini pues fue desde el principio un consejero ideal, conocedor de los riesgos de la vida de un futbolista de alto nivel, de los altibajos que una carrera deportiva puede tener, pero también de la necesidad de autonomía que un "hijo de futbolista" puede tener para poder desarrollar su potencial con libertad. Decía pues Cesare "Yo me di cuenta enseguida de que iba a ser un gran futbolista, pero me quedé callado porque no quería crearle problemas de enchufes y esas cosas." Como seleccionador sub-21 lo hizo debutar, aun siendo consciente de que por su juventud podría acusar la presión de ser el "hijo del entrenador". Durante el viaje a este primer partido, Cesare evoca una conversación con su hijo : "Recuerdo que hicimos el viaje juntos hacia Coverciano [sitio de la concentración] y antes de que llegáramos le dije 'Hijo, ya verás que ahora la gente y los periodistas no pararán de hablar de tu convocatoria'. Y él me contestó: 'Tu no te preocupes, yo me apañaré sólo'" Su padre pues, su familia, el hecho de jugar en su ciudad natal y no acusar por lo tanto los problemas de adaptación a un entorno nuevo, todo ello contribuyó a que su carrera arrancase de forma rápida pero controlada, siempre apoyado, pero no presionado. También, para qué negarlo, el hecho de llegar a un Milan en plena reconstrucción tras su descenso administrativo a la serie B en el año 1981. Estaba pues el Milan recuperando la notoriedad perdida, a mediados de los ochenta, sin títulos que llevarse a la boca, caundo Paolo debutó. Llegó después la "armada holandesa" que terminó de completar el que sería el penúltimo "equipo revolucionario" del fútbol moderno, antes del "Dream Team" de Cruyff...al que por cierto también ganó una Copa de Europa.



Maldini ganó su quinta copa de Europa, el 23 de mayo de 2007. Jugó bastante "mal" (para lo que es su nivel claro), algunos detalles incluso dejaron entrever un cierto declive físico. Pero dio igual. Levantó la Copa, como si fuera la primera, con la sonrisa y la ilusión del joven que debutó, allá por el mes de enero de 1985, sustituyendo a Sergio Battistini, aquel ilustre, ilustrísimo, desconocido.

Continuará...